Fugas más famosas de prisiones españolas

Aunque las cárceles se caracterizan por tratarse de uno de los lugares de los cuales suele ser más complicado escapar o al menos así debería ser; lo cierto es que numerosos presos han sido capaces de darse a la fuga, bien sea a través de extraordinarios trucos o sencillamente deslizándose por medio de los barrotes y las grietas.

¿Cuáles son las más famosas fugas ocurridas en cárceles españolas?

Por eso se puede decir que anualmente, cientos de presos se fugan de las prisiones a nivel global y la mayor parte de esas fugas suelen tener lugar debido a fallos dentro de la seguridad de las prisiones, aunque en muchos casos, se debe a que los reos usan su ingenio con el propósito de no ser descubiertos mientras ponen en marcha su plan de fuga.

A pesar de que las noticias acerca de fugas de reos de las cárceles españolas no suelen ser tan comunes como en el pasado, dentro de la historia transcurridas en los siglos XX-XXI es posible hallar varios ejemplos; dentro de las fugas más famosas de prisiones españolas se encuentran las siguientes:

Maniobra de suplantación

Uno de los reos intercambio lugar con su hermano en el año 2013, dentro de la prisión Modelo de Barcelona.

El preso proveniente de Pakistán, decidió aprovechar que su hermano lo visitó para intercambiar su ropa, de manera que al terminar la visita, el reo salió a través de la puerta principal mientras su hermano permanecía en el interior de la prisión.

Aunque el parecido físico fue un aspecto decisivo en el éxito que supuso esta maniobra de fuga, los nervios acabaron traicionando al hermano por lo que los guardias de seguridad pudieron percibir la suplantación. Y pese a que el suplantador confesó todo, solo 10min, fueron suficientes para que el verdadero reo lograra escapar usando el público de la ciudad condal.

Cabe mencionar que esta suele ser una estrategia popular la cual se intenta constantemente.

De igual modo y en el año 1983, Ignacio Alonso fue un preso que logró fugarse de la cárcel de Carabanchel, ubicada en la ciudad de Madrid, al intercambiarse con su hermano gemelo. En este caso, el gemelo consiguió darle a su hermano suficiente tiempo para que la fuga tuviera éxito después de fingir sorpresa al pasar por el control dactilar de seguridad.

Fuga más popular de ETA

El día 5 de abril del año 1976, 24 presos de ETA Militar y 5 de MIL, FRAP, PCE y FAC, es decir, un total de 29 reos se fugaban de la cárcel de Segovia a través del colector de las aguas fecales al cual lograron llegar después de cavar un túnel que les tomó algunos meses.

Esta fuga fue estudiada con mucho cuidado y detalladamente organizada por toda la banda.

Encontraron una habitación ciega tras la pared de los retretes y empezaron a cavar, así varios de los reos picaban la pared mientras el resto hacía ruido para asegurarse que ninguna otra persona pudiera notar lo que hacían; el túnel terminaba en el sistema de alcantarillado, el cual a su vez llegaba hasta un área industrial en la cual se encontraba esperándolos un grupo externo de la banda.

La fuga de “El Lute”

Uno de los delincuentes más famosos del franquismo, Eleuterio Sánchez también conocido como “El Lute”, consiguió fugarse un par de veces; la primera ocurrió en el año 1966 después de saltar de un tren en movimiento que se dirigía a Madrid desde Santander, para condenarlo a muerte debido al robo que cometió en una joyería.

Mientras que en la 2da ocasión, El Lute tenía 4 años dentro de penal de Santa María y aprovechó las celebraciones de Fin de Año, con 4 reos más, para llevar a cabo su fuga.

En este caso excavaron un agujero (de 60cm) a través del cual se colaron hacia el tejado del comedor y luego se deslizaron alrededor del muro usando un cinturón elaborado por sábanas.  Únicamente el Lute pudo fugarse durante la Nochevieja del año 1970, aunque siendo herido de bala por parte de la Guardia Civil.

Fuga de la prisión de San Cristóbal

Ubicada sobre el monte Ezkaba de Pamplona, hay que señalar que San Cristóbal fue conocida por estar entre las cárceles más rudas que existieron durante la guerra civil.

En el año 1938 durante la hora de la cena de un día domingo, 20 presos organizaron una fuga masiva, comenzaron por desarmar a los guardias que se encontraban en el comedor y gradualmente lograron tomar el fuerte; no obstante, el temor hizo de las suyas en la mayor parte de los reos, quienes no se animaron a escapar.

De los 2.500 presos que se encontraban dentro de la prisión, únicamente 795 decidieron fugarse, pero la mayor parte de ellos fueron tanto detenidos de nuevo como abatidos durante los días que siguieron a su huida. Por lo que solamente tres de ellos consiguieron cruzar la frontera hacia Francia.

Huida en una bolsa de basura

En el año 2006, los guardias de la Prisión Provincial de Santander se dieron cuenta que Jefferson Escobar Franco se encontraba ausente durante un recuento, pero no existían indicios de huida.

Franco se escapó escondido dentro de una bolsa de basura, que otro interno llevó del área de duchas hacia la puerta principal dentro de sus tareas diarias. La bolsa terminó dentro del cuarto de basuras que poseía una ventana hacia el exterior.

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